Para los neurólogos que enfrentamos periódicamente pacientes con hemorragia subaracnoídea (HSA) por aneurismas rotos, una de sus complicaciones más frecuentes y devastadoras que tratamos de evitar y tratar, es el Vasoespasmo (VE), o contracción de la pared muscular de la arteria posterior al sangramniento por la ruptura del aneurisma.
Esta contracción o VE puede ser tan severo, que puede llevar a la pérdida total de flujo en esa arteria y finalmente asociarse a un infarto cerebral, a veces mortal o muy invalidante si es que el paciente sobrevive.
En la actualidad, se ha demostrado que el Nimodipino enteral disminuye levemente el riesgo de hacer VE en pacientes con HSA. Sin embargo, los que hacemos Doppler Transcraneano (DTC) vemos que la mayoría de los paciente sí hacen VE, muchas veces subclínico, a pesar de recibir Nimodipino (Nimotop, Bayer) precozmente.
El Dr. Payen en su publicación de la revista Stroke (Stroke 2008;39:893-898.) muestra su experiencia en pacientes con VE, a los cuales trató con Milrinona intra-arterial con goteo contínuo, por períodos de 24-36 hrs con excelentes resultados. En caso de recurrencia del VE, este goteo puede repetirse con muy buenos resultados y sin mayores efectos secundarios.
En nuestra experiencia en Clínica Dávila, La Milrinona utilizada con Nimotopo Intra-Arterial, en casos de VE , ha dado excelentes resultados, pero transitorios. Idealmente intentamos angioplastía con balón cuando el VE es severo y afecta a una arteria mayor, lo que de mejores resultados aún, usualmente permanentes, pero con un leve mayor riesgo que sólo la Milrinona con Nimotop.























