Las enfermedades cardiovasculares (ECV) son la principal causa de muerte en el mundo. Su incidencia ha aumentado por varias causas, entre muchas otras, porque se ha alargado la sobrevida de la población masculina y femenina (vivimos más años) y también por la tendencia a dietas cada vez menos sanas (por ejemplo la comida chatarra).
Para tratar de reducir la incidencia de las ECV se han llevado a cabo diversos estudios científicos que han probado con distintas drogas o suplementos nutricionales dentro de los cuales destacaba el Ácido Fólico (AF), que se vende sólo o junto con suplementos vitamínicos.
Un reciente estudio publicado en la revista JAMA analizó varias investigaciones que incluían más de 17.000 pacientes con alguna enfermedad cardiovascular o renal a los que se les dio suplemento de AF por períodos de hasta 5 años. El análisis combinado de estas investigaciones no demostró una disminución en la incidencia de infarto al miocardio, ataque cerebral ni muerte cardiovascular. Por lo anterior se concluye que para la prevención secundaria de ECV, el AF no es útil.


