Médicos de la Universidad de South Carolina y Iowa publicaron recientemente en la revista Science el descubrimiento de un área específica del cerebro relacionada con los hábitos y "vicios" adquiridos. Esta zona, llamada ínsula del cerebro, conecta los hábitos con las emociones y sentimientos. De hecho, pacientes que por alguna razón han sufrido daños en dicha área, han dejado hábitos como el tabaquismo empedernido con ausencia de la ansiedad que acompaña habitualmente dicha situación.
Este estudio abre la posibilidad de buscar un target o "blanco" específico para algún fármaco, lo que podría permitir a futuro, un mucho mejor tratamiento de las adicciones, ya que los tratamientos actuales distan de ser verdaderamente efectivos.
