La Migraña y el Embarazo
La migraña es un desagradable tipo de dolor de cabeza o cefalea que afecta más a mujeres que a hombres. Durante el embarazo la frecuencia e intensidad de las crisis pueden sufrir radicales cambios. En un grupo de mujeres, las crisis aumentan de manera significativa, en otro grupo disminuyen de manera significativa y otro grupo se mantiene igual. Además, las crisis pueden estar presentes durante el primer, segundo y tercer trimestre del embarazo. Es decir, hay algunas embarazadas que sólo tienen las crisis durante los primeros 3 meses del embarazo y después dejan de sufrirlas y otras que estaban bien hasta el sexto mes y entonces comienzan a sufrir las crisis.
La explicación para estas variaciones tan marcadas de embarazada en embarazada se explica en parte por factores propios de cada mujer y además por los cambios hormonales (Estrógenos y Progesterona). Por otro lado, hay mujeres que durante su primer embarazo sufrieron intensas jaquecas y que en el segundo o tercer embarazo no tuvieron mayores molestias, o viceversa o mujeres que en todos sus embarazos sufren de crisis frecuentes.
De esta manera, es imposible predecir que mujeres tendrán embarazos con o sin migrañas.
La migraña en el embarazo no pone en riesgo la vida de la madre ni la del hijo en su útero, los dolores tienen las mismas características que las de cualquier jaqueca. El problema es como tratarlas, ya que durante el embarazo los médicos tratamos de utilizar la menor cantidad de fármacos posibles. Lo que recomendamos a las embarazadas con migraña es que eviten dentro de lo posible todo factor que pueda gatillas sus crisis: mal dormir, olor a tabaco o a perfumes específicos, exceso de café, comidas, etc.; cada embarazada sabrá que gatillantes específicos tiene para sus migrañas y deberá evitarlos. Si a pesar de lo anterior, presenta una crisis, se recomienda que se acueste en una pieza oscura, sin ruidos ni olores fuertes. El analgésico más seguro para tomar en el embarazo es el Paracetamol; éste debe ser tomado al momento mismo del inicio de la crisis y puede tomarse varias veces al día de ser necesario. Así, con la pieza oscura y el Paracetamol, lo más probable es que logre controlar la crisis. Si ésta se intensifica a pesar del Paracetamol, puede excepcionalmente utilizarse un anti-inflamatorio no esteroidal como el Ketoprofeno por vía oral o supositorio si hay muchas náuseas (siempre con la autorización de su Obstetra). En ocasiones el dolor de cabeza es tan fuerte, o hay tantas náuseas y vómitos, que lo más adecuado es ir a un servicio de urgencia. Ahí idealmente será vista por un neurólogo y recibirá medicación intravenosa como Ketoprofeno y también puede agregarse un Corticoide intravenoso que permite frenar la crisis siendo también seguro para el feto.
El consejo entonces es, si es que usted es jaquecosa y está embarazada, que consulte precozmente con un neurólogo para planificar un adecuado tratamiento de las crisis de jaquecas que pueda tener durante el embarazo. Si tiene suerte tendrá un embarazo sin jaquecas, y si sufre de jaquecas tendrá la posibilidad de recurrir a un tratamiento bueno y seguro.



