Los clásicos interferones (Avonex, Rebif y Betaserón) además de Glatimer (Copaxone) han sido las únicas herramientas terapéuticas que se usan en el tratamiento de la Esclerosis Múltiple. Sin embargo, su 30% de eficiencia en la reducción de brotes y su vía de administración intramuscular o subcutánea siempre han jugado en contra de estos fármacos.
Recientemente fue aprobado el Fingolimod ( Novartis , 1 dosis diaria vía oral ) para tratamiento de primera línea (EEUU) y segunda línea (Europa) de MS . Con casi un 60% de reducción del riesgo de recaídas, Fingolimod ( Gilenya ) pareciera tener un buen futuro, siempre y cuando sus efectos adversos sigan siendo escasos.
Gylenia no es el único fármaco nuevo o relativamente nuevo para MS. Natalizumab o Tysabri , (Biogen, 1 ampolla endovenosa mensual) es un anticuerpo monoclonal que de manera específica bloquea la respuesta inmune anormal del paciente con MS. Su eficacia es incluso superior a la de Gilenya , sin embargo, la inhabitual pero grave aparición de casos de Leucoencefalopatía Multifocal Progresiva producida por la re-activación del virus JC, ha hecho que este fármaco quede en segunda línea de tratamiento, solo disponible cuando los Interferones o Glatimer han fallado.
Entonces, cuando Interferón o Glatimer fallen, tendremos 2 opciones: Gylenia o Tysabri. Probablemente me atrevería a decir que los casos de evolución más agresiva no respondedores, terminarán con Tysabri endovenoso, y que por otro lado, los casos menos agresivos no respondedores, terminarán con Gilenya. En Chile, hemos solo utilizado Tysabri , con excelente respuesta y excelente tolerancia. Gilenya la iniciaremos en las próximas semanas , por lo que no tenemos experiencia nacional.Lo importante es que ojalá ambos fármacos puedan ofrecer una mejor calidad de vida y protección contra los brotes y ulterior discapacidad, de los pacientes con Esclerosis Múltiple.






